¿Es posible que una persona normal y corriente consiga la Independencia Financiera?
Si es posible si preparas y ejecutas un plan realista para crecer, y viven la vida a la vez que van ahorrando e invirtiendo todos los meses una parte del dinero que ganan con su sueldo, o con su pequeño negocio.
Es tan sencillo como invertir en cosas cuyo rendimiento superen a la inflación en lo más posible que se pueda. Es muy importante la mentalidad para empezar el camino.
Se habla mucho de la brecha entre ricos y pobres, pero la brecha real es la que hay entre la gente que invierte y la que no invierte.
La clave: el tiempo
Cuanto antes empieces el camino de la Independencia Financiera, más fácil lo tendrás, por dos motivos:
1. El tiempo es fundamental, porque dejar pasar el tiempo (mientras estás invirtiendo, por supuesto), es lo que te hará ganar más dinero. Incluso más que el propio dinero que tú ahorres, como ahora veremos.
2. Si empiezas a invertir hoy, probablemente conseguirás mejores precios de compra en tus inversiones que las personas que empiecen a invertir después de ti.
Obstáculos principales
La gente generalmente se pone objetivos muy altos, siendo muy difíciles de cumplir.
Es conseguible pero necesitas objetivos realistas, plazos realistas y un plan mínimamente serio.
La gente no quiere sacrificar el presente para vivir mejor en el futuro. Piensan que tendrán que sacrificarse y privarse de muchas cosas para ahorrar algo
Vivir bien es mucho más barato de lo que aparentan los medios de comunicación y las redes sociales.
Todo el que tiene un sueldo normal puede llegar a tener un patrimonio «llamativo», que le permita vivir muy bien de sus rentas.
Enemigos principales
Estos no son solo conceptos… son comportamientos que destruyen patrimonio silenciosamente
La inflación: Es el enemigo invisible que reduce tu dinero sin que te des cuenta.
La seguridad excesiva: El mayor riesgo es no asumir ningún riesgo. No invierten por miedo
La procrastinación: Retrasar decisiones financieras importantes. «Ya empezaré cuando tenga más dinero”
El pesimismo: Mientras otros invierten y construyen activos, el pesimista se queda fuera.
El consumo excesivo: El enemigo más visible… y más ignorado. La gente que ni ahorra, ni invierte no está construyendo su futuro.
